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Cómo afrontar la "Nit de Sant Joan" y los temidos petardos

Con el buen tiempo, además de los largos paseos con nuestros amigos caninos y los primeros chapuzones, llegan las primeras fiestas populares del año por toda la geografía del país. Sin ir más lejos, en menos de un mes, Cataluña y la Comunidad Valenciana volverán a encender sus hogueras, correfocs y demás pirotecnia para celebrar Sant Joan. A estas tradiciones, como en Navidad, se une la de los petardos y cohetes que lanzamos para celebrar.


Si bien es innegable que la pirotecnia puede ser preciosa y en cierto sentido emocionante, detrás de la diversión de luz y color que aportan en nuestras noches estivales, se esconde otra realidad igual de irrefutable: a la gran mayoría de perros, los estallidos pirotécnicos les producen una gran dosis de pánico y ansiedad.





Nuestros perros y la pirotecnia

Si vives con perros, seguramente ya te hayas dado cuenta de que a nuestros amigos peludos no les hacen demasiada gracia los ruidos fuertes e inesperados. Si alguna vez has dado un portazo o se te ha caído un plato al suelo, por ejemplo, habrás visto cómo tu perro se alteraba de forma inmediata. Y es que la mayoría de canes padecen lo que en humanos conocemos como ligirofobia, o lo que es lo mismo: miedo irracional a los ruidos fuertes.

Otro punto a tener en cuenta es, como nos recuerda Juanjo García, educador canino en positivo, que la sensibilidad auditiva de los perros es, aproximadamente, unas cuatro veces superior a la nuestra. Muchos perros no solo se asustan, sino que también experimentan dolor físico. El volumen alto que provocan los petardos, les provoca una vibración tan alta en el tímpano, que genera dolor.

Teniendo esto presente, podrás imaginar que en noches como la de Sant Joan en la que a partir de cierta hora todo son cohetes, petardos y fuegos artificiales, sea un día marcado en negro para ellos.

Un estudio de la Universidad de Oslo asegura que los petardos son la primera causa de terror en perros, por encima incluso de los truenos o el ruido del tráfico. Por otro lado, la ASPCA (Sociedad Americana para la Prevención de la Crueldad hacia los Animales), advierte de que la pirotecnia es la causante del 20% de desapariciones de perros que, presas del pánico salen corriendo en cualquier dirección.

Taquicardia, temblores, dificultad para respirar, nauseas, aturdimiento, pérdida de control y hasta miedo a morir son algunos de los efectos que causan estos estruendos en nuestros amigos caninos. En los peores casos, esta fobia va más allá del miedo puntual que puede producir el sobresalto, llegando a producir una ansiedad descontrolada y permanente en ellos.

Laura Chavero, terapeuta florar y dueña de Spa’l Gos una tienda de alimentación animal y peluquería canina de bajo estrés, conoce bien este problema. Ahora estoy tratando a Dara, una Yorkshire con miedo a los petardos y a las tormentas. Según me contaba su responsable, en días como Sant Joan o días de tormenta, Dara se pone muy nerviosa, se mueve continuamente por el piso, jadeando y sin saber dónde meterse por el miedo que le producen.




Cómo calmar a los perros en épocas de petardos

Como sus compañeros humanos, tenemos la responsabilidad de cuidar y protegerles de este y otro tipo de problemas. Por suerte, existen algunos consejos y técnicas que podemos aplicar para ayudarles a pasar el mal trago y tratar de revertir, en los casos más agudos, comportamientos fruto de la ansiedad crónica.

* No le dejes solo

Si es posible, procura no dejar a tu perro solo durante la noche de Sant Joan ni en cualquier otro momento en que sepas que pueden producirse estos ruidos. Tenerte cerca le reconfortará cuando pase miedo.

* Mantén la calma