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Perros con correa extensible y collar de pinchos

Un día cualquiera, mientras espero en un semáforo desde el coche, veo pasar un Border Collie zigzageando en lo más parecido a un paseo, fruto un miedo más que evidente. Me fijo un momento más tarde en su material de paseo: una correa extensible y un collar de pinchos: una combinación explosiva. ¿Os podéis imaginar el ir y venir de tirones y molestias que tiene que vivir a diario este perro? En sus intentos de fuga se lleva pinchos, en los tirones de correa se lleva dolor, en cambiar de dirección otra dosis de molestia. Lo más preocupante no es el error garrafal al escoger el material, sino el penoso pronóstico en cuanto a una posible mejora e, incluso peor, la eventual posibilidad de que un profesional esté detrás de esa aberración.

La parte constructiva de este post viene ahora… ¡no estamos aquí para quejarnos!

Antes de nada, deberíamos reflexionar sobre algo: ¿Qué finalidad tiene un paseo con nuestro perro?

Por suerte, muchos alumnos se ven desde el principio la importancia de este tema y nos preguntan sobre qué tipo de material es mejor para su perro en una u otra situación, buscando un equilibrio estre su propio bienestar y la posibilidad por parte de su peludo de disfrutar del entorno. Me parece una pregunta excelente que, en muchas ocasiones, respondemos de forma general y rígida, sin tener en cuenta el contexto. Cada día más abogo por la necesidad de algo fundamental en el ser humano: la flexibilidad cognitiva. Seamos capaces de preguntarnos el por qué de las cosas, la aplicación real y específica, lo que hay detrás de lo que alguien nos enseña en una aula y las posibles alternativas.

Así, dependiendo del trabajo que tenga que realizar con mi perro, necesitaré unas u otras ayudas técnicas, de forma transitoria o permanente.

Los materiales con los que más trabajo son:

  • Arnés de pecho:

Nos permite trabajar de forma amable cambios de dirección, obediencia básica y aplicada a un entorno urbano, interacción entre perros e interacción de personas y perros. También nos permite entrenar un paseo sin tirones, tranquilo y sin sobresaltos.

  • Arnés convencional (enganche dorsal)

Es una elección perfecta para perros sin necesidades especiales en cuanto a modificación de conductas en la calle. Si tu perro no tira de la correa, no ladra a los otros perros o a las personas y paseas con él de forma tranquila, puedes hacer dos cosas: 1) ¡estar muy orgulloso/a! y 2) ponerle un arnés típico, de los que la correa les queda en la parte dorsal.

  • Collar convencional:

Si nuestro perro pasea tranquilo, sin ningún problema, un collar típico de nylon puede ser también una buena opción.

Si durante el paseo hay momentos en que nuestro perro se descontrola enromemente, con un arnés de pecho podremos trabajar un poco, con un arnés convencional muy poco, y con un collar tendremos alguna posibilidad de evitar un conflicto mayor momentaneamente. Por este motivo, recomiendo llevarlo también, como ayudante.

No sería la mejor elección para perros escapistas.

  • Halti de cabeza:

En casos en los que los perros son de gran tamaño, tienen mucha fuerza en relación al guía, son jóvenes incontrolables o tienen un historial de cronificación de un paseo imposible hay bastantes posibilidades de que el halti de cabeza sea una herramienta de gran ayuda.

  • Bozal:

¿Es mi perro un peligro para otros animales o personas? ¿Tengo que superar diariamente situaciones de riesgo en las que no tengo claro lo que puede pasar? En estos casos, lo ideal es trabajar con un profesional calificado y, además, aplicar medidas de seguridad para evitar accidentes. El bozal que solemos recomendar es el llamado Baskerville. Nos permite realizar un proceso de adaptación gradual, premiar mientras nuestro perro lo lleva puesto e hidratarle cada cierto tiempo.

  • Correa:

En cuanto a qué tipo de correa recomendaríamos: idealmente fija (no extensible o flexi) de aproximadamente 1.5 metros, lo suficiente para que nuestro perro pueda olisquear y caminar de forma relajada. Si la correa es demasiado corta, en el momento en el que el perro se despiste un momento, notaremos tensión. Será importante, en paralelo, entrenar un buen paseo con sus momentos menos libertad de movimiento, en zonas estrechas o abarrotadas, y de más libertad en zonas amplias y tranquilas.

¡Importante! Es muy difícil que una herramienta por sí misma nos solucione nuestros problemas en el paseo. Deberemos trabajar un poco aplicando ejercicios básicos de forma rutinaria.

Cualquier duda o sugerencia, estamos al otro lado.

Artículo escrito por Indicans. http://www.indicans.cat

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